"En mis novelas soy indulgente y tolerante” Manuel Vilas en Diálogos Cañada Blanch

El escritor aragonés muestra su visión más naturalista en la charla con Marina Vicente

Marina Vicente moderó el Diálogo Cañada Blanch con Manuel Vilas

La agenda cultural del mes de noviembre en Fundación Cañada Blanch arrancó con una interesante conversación entre el escritor Manuel Vilas y la gestora cultural Marina Vicente (Espacio 17 Musas). Este evento tiene lugar dentro del mes en el que Fundación Cañada Blanch celebra su 50 aniversario como una institución que busca acercar la educación y la cultura a la sociedad.

 

El martes 3 de noviembre, el escritor aragonés estuvo en directo desde el canal de Youtube de la fundación como protagonista de una nueva edición de Diálogos Cañada Blanch. Durante la hora de conversación, la moderadora del evento dirigió la charla con el objetivo de dar a conocer a todos los espectadores la figura de Manuel Vilas, sus valores y sus vivencias a través de sus obras.

 

Pese a que el autor acumula una amplia obra de poesía, puede afirmarse que sus últimas novelas – Ordesa (2018) y Alegría (2019) – son las que más eco han tenido en la literatura reciente. Dos publicaciones que, en palabras de su autor, “son novelas primas hermanas” puesto que comparten el mismo narrado, pues como afirmó durante el diálogo: “Mi literatura es autobiográfica”.

 

El fallecimiento de la madre de Manuel Vilas fue el punto de inicio para escribir Ordesa, vivida por el escritor como una urgencia casi emocional ya que “si no escribía la historia de mi familia, esa historia se perdía”. Desde esa perspectiva de hijo que habla de sus padres, terminó por darse cuenta de que él también era padre; fue entonces cuando se vio en la obligación de unir ambas generaciones a través de su persona. Es pues, desde este punto, desde donde comienza a escribir Alegría, novela finalista del Premio Planeta 2019.

 

Para Manuel Vilas, la alegría es el sentimiento más importante de la condición humana, que describió como “primitivo, biológico, íntimo y privado”. La novela que lleva este sentimiento como título, simboliza para el autor una lucha contra el tiempo y el olvido; en palabras de Vilas “supone un acto de amor hacia mi hijo”.

 

Durante la charla, el escritor utilizó el símil de la tauromaquia como metáfora sobre el acercamiento a la verdad. Dado que el ejercicio de escribir sobre su propia vida es un proceso complicado, siguiendo con la metáfora de la tauromaquia, para Manuel el toro ejemplificaría a la verdad: “Te acercas al toro porque necesitamos tener verdades para vivir y para conocer lo que pasó, aun a sabiendas de que, si te acercas demasiado, la verdad te puede matar”.

 

Poeta, novelista y habitual escritor en prensa, Manuel Vilas define sus trabajos literarios como una necesidad de comprensión y no de juicio. “Es una necesidad de comprender lo que nos ha pasado como seres humanos, de ahí la indulgencia y la tolerancia de mis obras” confesó el licenciado en filología hispánica.

 

El vacío del mundo (el fracaso, muerte, tristeza…), el amor o la amistad fueron algunos de los aspectos que se trataron a lo largo de la conversación desde la visión más naturalista del escritor.

 

La moderadora, Marina Vicente, también consiguió que el autor avanzase algunos detalles del libro de poemas inédito que publicará próximamente, titulado Roma, en el que habla sobre los 5 meses anteriores al confinamiento en los que vivió en la ciudad italiana.

 

Finalmente, como ya viene siendo habitual en los eventos en directo de Fundación Cañada Blanch, la charla concluyó con las preguntas de los espectadores para hacer más cercana la actividad cultural de una manera segura

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