Llega la nueva edición del Foro Cañada Blanch

El profesor D. Andrés Rodríguez-Pose presenta la temática de la próxima edición que tendrá lugar el 5 de mayo
21/04/2022

El profesor D. Andrés Rodríguez-Pose, experto a nivel mundial en en el campo de las ciencias sociales, dirige esta edición del Foro Cañada Blanch en el que entenderemos las causas y efectos del nuevo modelo que nos rodea.

 

El populismo está en ascenso en el mundo desarrollado. Desde Polonia y Hungría a los Países Bajos, de Francia a Estados Unidos, pasando por Italia, Eslovaquia, Grecia o el Reino Unido, los candidatos y los partidos populistas atraen a cada día más votantes. Varios de estos partidos gobiernan o han gobernado en varios países. El descontento de los votantes con sistemas económicos y políticos que consideran perjudiciales para sus intereses ha hecho crecer como la espuma a partidos antisistema tanto a la derecha como a la izquierda del espectro político.

 

 

El ascenso del populismo

 

El ascenso del populismo ha seguido distintos modelos. Por un lado se han creado nuevos partidos o se han renovado antiguas formaciones que han pasado en pocos años de ser marginales a llamar a las puertas del poder. En otros casos, la ideología populista ha impregnado a los partidos políticos mayoritarios, que se han escorado, dependiendo de su ideología inicial, hacía la derecha o la izquierda (Gráfico 1).

 

 

Gráfico 1. El populismo en Europa y en el mundo.

 

De fenómeno marginal y casi anecdótico, el populismo se ha convertido en una seria alternativa de poder y en uno de los principales desafíos para las sociedades democráticas en el mundo desarrollado. El auge de partidos que supuestamente ofrecen 'soluciones', pero que —como se vio con el asalto al capitolio del 6 de enero de 2021— representa un enorme riesgo para un modelo político que, a pesar de todos sus problemas, ha garantizado el mayor periodo de prosperidad, igualdad y paz jamás vivido en el mundo desarrollado.

 

 

 

 

¿Por qué surge el populismo?

 

El populismo se ha relacionado a menudo con un desencanto creciente con el sistema económico, social y político, fundamentalmente por parte de personas olvidadas —o que se consideran olvidadas— por el sistema. Para muchos politólogos, el voto populista se alimenta de votantes de clase trabajadora, mayores, escasamente educados, con bajos ingresos y sin las capacidades necesarias para adaptarse y prosperar en la economía posindustrial. Se trata de votantes que se sienten incómodos en una sociedad cada vez más abierta y pluricultural. Son también votantes que se sienten amenazados por una economía más integrada y globalizada, en la que los empleos industriales tradicionales se han trasladado a Europa del Este o Asia.

 

Pero el voto populista también se alimentado del creciente malestar de aquellos que viven en "lugares que no importan", lugares que, como la España vaciada, han sufrido un declive económico y demográfico durante bastante tiempo; lugares que han sido olvidados por políticas de desarrollo e inversión dirigidas ya sea áreas más desarrolladas o regiones rezagadas. La creciente polarización territorial y la falta de oportunidades está empujando a personas que se consideran ignoradas por una élite distante e indiferente a sus problemas hacia los cantos de sirena populistas. Se trata de personas que han visto disminuir sus servicios públicos, sus opciones de transporte, el cierre de sus escuelas, y que han oído no pocas veces que el futuro pasa por desplazarse a otro lugar. Esta gente ha dicho 'basta' y ha decidido que ellos no van a ser los únicos en pagar los platos rotos.

 

 

 

 

La geografía del descontento y del malestar

 

Este crecimiento de una "geografía del descontento y del malestar" y el auge del populismo será discutido desde un punto de vista pluridisciplinar en el Foro Socioeconómico Cañada Blanch 2022. El politólogo Jonathan Hopkin (de la London School of Economics), la economista Özge Öner (de la Universidad de Cambridge) y el especialista en innovación y científico regional Rune Dahl Fitjar (de la Universidad de Stavanger) proporcionarán una visión integral del porqué del rápido crecimiento del voto antisistema en el mundo desarrollado. Se discutirá qué es lo que ha llevado al ascenso de los populismos en la Unión Europea, por qué Donald Trump fue elegido como Presidente de los Estados Unidos y cómo la pandemia global del COVID-19 puede afectar al crecimiento de las actitudes y los partidos antisistema.

 

 

En este enlace puedes inscribirte para asistir al evento

 

 

Andrés Rodríguez-Pose es director de Cañada Blanch Centre y de la Cátedra Princesa de Asturias en la London School of Economics (LSE). Director y moderador del Foro Cañada Blanch.